Encontramos el lugar perfecto
01/05/2024
Nos llama un vecino y nos dice que se vende una parcela. Al día siguiente vamos toda la familia. Quedamos alucinados, todos por igual. Es el lugar idílico. Hay espacio, hay naturaleza, no queda lejos de la civilización ni de los servicios básicos, y además está cerca de casa. Parece mentira: LO TIENE TODO.
Es una finca pequeña, no llega a la hectárea, pero rodeada de árboles y campos. No necesitábamos nada más. Durante la visita nos mirábamos fascinados, unos a otros, sin apenas decir palabra. Caminábamos por el terreno con una mezcla de incredulidad e ilusión, imaginando cómo sería levantar algo allí, cómo sonaría el viento entre los abetos y los nogales.
Ese silencio de complicidad hablaba por nosotros: todos sabíamos que aquel lugar nos había elegido.
Llegamos a un acuerdo y conseguimos la finca… la sensación es indescriptible. Una mezcla de alegría, vértigo y responsabilidad. TREMENDO.